El plan lector en centros educativos para que los libros no sean «una tarea más»

Tiempo de lectura: 6 minutos

Obligar a leer rara vez funciona. Fomentar el gusto por la lectura implica dejar espacios para elegir, descubrir y compartir los libros. Leer forma parte de las clases, pero también de los recreos, las actividades extraescolares, el tiempo con las familias… Los libros son herramientas indispensables para el aprendizaje, pero los centros educativos tienen el reto de fomentar el gusto por ellos más allá de los deberes y los exámenes.

En este artículo veremos cómo el plan lector de los centros educativos estructura esa iniciativa: qué actividades pueden integrarse en el aula para amplificar la experiencia lectora, qué propuestas funcionan fuera de ella para que la lectura forme parte de la vida del centro y qué recursos se pueden integrar para la atención a la diversidad mediante la lectura.

El plan lector en la LOMLOE

La LOMLOE prioriza el gusto y el hábito lector frente al modelo anterior de lecturas obligatorias. El estudiante construye su propio itinerario lector personal a partir de sus gustos y necesidades. La literatura es una fuente de disfrute y enriquecimiento personal y no un ejercicio rígido que hay que hacer para superar una asignatura.

Además, los centros educativos deben disponer de un plan de lectura, escritura e investigación (PLEIC). Hay tiempos obligatorios de lectura y actividades en el aula, pero también en otros espacios escolares o leyendo en casa con la participación de las familias.

El objetivo de fondo es que cada alumno desarrolle su propia identidad lectora y su capacidad crítica. Al terminar la ESO y en Bachillerato, los estudiantes deben explicar qué leen y por qué lo eligen. El objetivo no es solo leer, sino entender por qué lo hacen y qué les aporta.

El fomento del hábito lector como competencia transversal

El hábito lector no es responsabilidad exclusiva de las materias lingüísticas, sino un principio pedagógico transversal. Todas las áreas deben integrar la lectura en el aprendizaje. Por ejemplo, en Biología y Geología se fomenta el hábito lector mediante el análisis de noticias y artículos de divulgación científica, en Geografía e Historia la lectura es una herramienta indispensable para interpretar fuentes históricas y analizar los retos del mundo actual, etc.

Actividades en clase vinculadas a la lectura

Las lecturas forman parte del aprendizaje transversal y de las distintas asignaturas. Los alumnos deben leer y el profesorado debe realizar actividades en clase para comprobar que hayan comprendido. Para esto, es conveniente priorizar las tareas sencillas o que permitan generar una experiencia a partir de la lectura. Estos son algunos ejemplos:

Tertulia literaria

Diálogos en clase en los que el alumnado comparte su interpretación de las obras y construye de forma conjunta el significado de los textos. La lectura es una experiencia colectiva: se aprende a escuchar, a argumentar y a entender que un mismo texto puede leerse de formas muy distintas. Por ejemplo, puede ser un entorno propicio para trabajar libros sobre el bullying con la seguridad que aporta la presencia del profesor.

La tertulia también puede servir si los alumnos leyeron diferentes obras sobre una temática común, para establecer relaciones entre ellas e intercambiar puntos de vista. 

Reseñas literarias

Escribir una reseña obliga a algo más que recordar lo que pasó en el libro: hay que ordenar las ideas, decidir qué se piensa de la obra y explicar por qué. El resultado puede tener vida más allá del aula —en el blog del centro, un blog especializado en reseñas de estudiantes como Parlando de libros, etc.—, lo que cambia el propósito de la tarea: no se escribe solo para el profesor, sino para un lector que realmente conocerá el libro gracias al texto.

Knolling literario

El alumno/a selecciona varios objetos que representen la obra o un aspecto de ella, los coloca de forma ordenada, toma una foto desde arriba y, lo más importante, explica por qué eligió esa composición a sus compañeros y docente. El knolling literario es una herramienta para desarrollar el pensamiento visual con la interpretación personal de un texto. La editorial Penguin Readers recomienda aplicarlo con la obra El niño que domó el viento, de Bryan Mealer y William Kamkwamba.

actividades de formento de lectura
Knolling literario es una de las actividades de formento de lectura

Proyectos creativos, como crear la cuenta de Instagram de un personaje 

¿Qué fotos subiría el protagonista u otro personaje? ¿A quién seguiría? ¿Qué stories publicaría? Este tipo de propuestas conectan la literatura con el universo digital de la juventud. El libro no se cierra al acabar la última página.

Álbumes ilustrados

Recurso que combina imagen y palabra para facilitar la interpretación simbólica. Su uso en el aula permite trabajar la educación estética y la comprensión de temas complejos, siendo una puerta de entrada motivadora para lectores de todos los niveles.

Pasaporte lector

Herramienta donde los alumnos puntúan sus lecturas según diferentes criterios y elaboran rankings o estadísticas de los libros mejor valorados en clase para compartir sus gustos. Es un argumento persuasivo para que la lectura tenga más valor. Fomenta la autonomía y ayuda a definir la identidad lectora personal.

Actividades del plan de fomento de la lectura más allá del aula

La lectura es una actividad libre que necesariamente va más allá de las paredes del aula. Estas actividades pueden integrarse en clase o en otros momentos de la vida escolar. Se trata de que leer forme parte de la «vida cotidiana» del centro y no solo sea una tarea que se manda para hacer en casa.

Bibliopatio

En el CEIP Jaume I de Mollerussa (Cataluña), los alumnos de 6.º de Primaria gestionan la biblioteca durante el recreo: ayudan a los más pequeños a encontrar libros, tramitan préstamos y recomiendan lecturas. Lo hacen con formación previa y con el acompañamiento del profesorado, pero también gozan de autonomía. La biblioteca se vuelve un espacio de conversación entre alumnos.

Juegos de mesa de animación a la lectura

La lectura se puede conectar con técnicas de gamificación avanzada en las que no solo se juega, sino que se comprende por qué y para qué.

Los juegos de mesa para fomentar la lectura como el Ping Pong literario —donde una pregunta inicia el intercambio de impresiones entre lectores— o Érase una vez —en el que los estudiantes compiten por ser el mejor narrador e interrumpen el relato del compañero para cambiar el rumbo del cuento— aportan perspectivas diferentes y más dinámicas sobre la lectura.

Clubes de lectura juveniles o intergeneracionales

Un club de lectura es, ante todo, un lugar donde encontrarse. Más allá de los que el propio centro puede organizar dentro del plan lector, vale la pena animar al alumnado a participar en los que ofrecen bibliotecas públicas y librerías, para que la conversación sobre libros se combine con la posibilidad de conocer a personas de otros entornos

El proyecto Vivències, de La Vall d’Uixó, es un ejemplo de experiencia intergeneracional de lectura con adolescentes y mayores. 

‘Fanfics’ o relatos en Wattpad

Las aplicaciones como Wattpad abren la puerta de muchos jóvenes a la lectura y la escritura. Es un espacio donde los usuarios pueden compartir sus propias historias y encontrar lectores reales. Un género especialmente popular es el fanfic: relatos escritos por fans que continúan, reinterpretan o expanden universos de ficción que conocen y les gustan.

Integrar estas plataformas en el centro, aunque sea de forma puntual, puede ser una forma de conectar lo que los alumnos ya hacen fuera y lo que se trabaja en clase.

Actividades de atención a la diversidad mediante la lectura

Fomentar la lectura entre el alumnado más vulnerable requiere adaptar los formatos, los materiales y los tiempos. Estas iniciativas pueden integrarse en el plan lector o funcionar como recursos de apoyo dentro y fuera del aula:

  • Programa LEER+: Impulsado por la Fundación José Manuel Lara en 2024, este programa fomenta la lectura con alumnos en contexto de vulnerabilidad social. Las personas voluntarias visitan a los jóvenes durante una hora a la semana y actúan como sus mentores de lectura.
  • Talleres y recursos de la Asociación Lectura Fácil: La Lectura Fácil adapta textos y materiales para personas con dificultades lectoras: discapacidad intelectual, dislexia, alumnado con escaso dominio del idioma.
  • Lectura con tecnología de asistencia: Los audiolibros, los lectores de pantalla o el software de texto a voz permiten que el alumnado con dificultades visuales, cognitivas o de aprendizaje acceda a los mismos contenidos que el resto, siguiendo los principios del Diseño Universal de Aprendizaje (DUA).

H2 Preguntas frecuentes (FAQ) sobre fomento de la lectura

¿Tiene alguna utilidad internet para el fomento de la lectura?

Internet no es el enemigo de la lectura. La red da acceso a multitud de recursos y la clave es elegir bien. Por ejemplo:

  • Servicios como eBiblio permiten acceder de forma gratuita a miles de obras en préstamo digital.
  • Plataformas como Wattpad acercan a los jóvenes a historias escritas por chicos y chicas como ellos, y les permiten compartir sus creaciones. 
  • Comunidades como BookTok o Bookstagram basadas en recomendación entre iguales vuelven la lectura una actividad compartida.

¿Cómo se concreta el itinerario lector personal en la PAU?

Con la integración de la lectura en el marco competencial de la LOMLOE, también ha cambiado la forma en la que se aborda en las pruebas de acceso la universidad (PAU). Ya no hay una lista de lecturas obligatorias preestablecidas, sino ejercicios que evalúan la competencia literaria. La lectura sigue siendo obligatoria en Bachillerato, pero los centros tienen libertad para trabajarla con los títulos que consideren. En la PAU, el alumnado responde preguntas sobre temas, géneros y recursos literarios a partir de fragmentos que no tienen por qué coincidir con lo que ha leído durante el curso.

¿Es lo mismo el plan lector que el fomento de la lectura?

Aunque son conceptos complementarios, se diferencian entre sí. El fomento de la lectura es el objetivo general que busca generar placer y un hábito voluntario al leer, abarcando la educación formal, no formal e informal en sus distintos ámbitos (familia, escuela, actividades de ocio). Por su parte, el plan lector o plan de lectura, escritura e investigación es la herramienta técnica y estructurada que integra la lectura de forma transversal en el proyecto educativo de los centros.

Autor

Pablo González Losada

Editor de Contenido & Copywriter Freelance

Licenciado en Periodismo con más de 10 años de experiencia en el desarrollo de contenidos web. Además, ejerció como profesor de español en educación secundaria y en una escuela de comercio francesa. Desde 2019, trabaja como redactor web y copywriter freelance especializado en SaaS y tecnología, colaborando con marcas como Brevo, Wargaming y Outvise. Sus contenidos combinan pedagogía y comunicación digital para ayudar a los centros educativos en su digitalización.

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